Siguiendo con la sección de filias, hoy se presta al experimento mi querida Marta De Lara, cuyo blog es también visita obligatoria: excelentísimas fotografías y textos precisos. Os animo a que le echéis un vistazo: no será la última visita. Le agradezco enormemente la amabilidad de haber querido participar de este ejercicio. Disfrutad de sus recomendaciones.
Libro: ¿uno sólo?: Sobre héroes y tumbas, El principito y Tokio Blues.
Poemario: Paisaje con grano de arena de Wislawa Szymborska.
Obra pictórica: Der Wanderer de Friedrich.
Frase: "Si no hubiésemos tenido alma, nos la habría creado la música." Cioran.
Película: mejor dos: Annie Hall de Woody Allen y 2046 de Wong Kar-wai.
Canción: Just like honey de The Jesus and Mary Chain.
País: Japón
Símbolo: Nelson Mandela
Estrella: Audrey Hepburn
Si me pierdo, que me busquen... : Cerca del mar.
Adoro: A mi pequeño gatito Oliver, el chocolate, las noches, el olor del césped recién cortado, pasear por una playa al atardecer, tumbarme en el sofá mirando al techo, los elefantes, los zapatos, los guantes y los paraguas cerrados. (No siempre en este orden.)
Entre Caribdis y Escila
lunes 11 de julio de 2011
Filias - Marta De Lara
lunes 20 de junio de 2011
Filias - Sonia Fides
Se me ha ocurrido que, después del largo paréntesis, una de las cosas que me apetecía hacer en el blog era pedir a algunos amigos que compartieran, desde este lugar y con el mundo (juas), algunas de sus preferencias literarias, cinematográficas y musicales.
Me ha parecido que sería genial empezar por la imprescindible Sonia Fides, cuyo blog es visita necesaria y lugar de reposo, en este megaexociberespacio tan sobresaturado de material de desecho. Si no la conocéis, ya vais tarde.
Ella, que siempre es ultragenerosa, no sólo ha aceptado mi petición sino que la ha trascendido, ampliando sus filias más allá de lo solicitado por mí (cosa que agradezco enormemente). Disfrutad de sus recomendaciones.
Película: Place Vêndome
Canción: Boogie street (Cohen) / Les cerfs volants (Biolay)
Libro: El guardián entre el centeno (Salinger)
Disco: Rose Kennedy (Biolay)
Icono: Catherine Deneuve
Ciudad: Paris
Frase literaria: "La crucifixión puede discutirse filosóficamente hasta que empiezan a dar golpes en los clavos" Wallace Stegner. El pájaro espectador.
Hombre: John John Kennedy
Modisto: Yves Saint Laurent
jueves 16 de junio de 2011
Restore - Point in time
A veces, una copia de seguridad te puede hacer volver a un tiempo en que la decadencia sólo se intuía. Entonces, no sabía que esa es una promesa que siempre se cumple.
Volver.
Volver.
viernes 22 de enero de 2010
La fe de Horacio
Horacio siempre disfrutó llevándome la contraria. No en pocas ocasiones había defendido de manera vehemente postulados que eran contrarios a sus ideas, solo por el placer de verme contrariado. El tema de Dios no fue una excepción. Ante mí siempre se mostró como un escéptico inamovible, burlándose cariñosamente de mi fe y de mis dudas, con la idea –quizás– de que aprendiera a no dar nada por sentado y de que todo debe ser cuestionado. No obstante, recuerdo especialmente una ocasión en la que estábamos reunidos en casa de uno de los amigos de Horacio, cuando un conocido del anfitrión lanzó una diatriba contra los creyentes, tratándolos poco menos que de imbéciles. Dicho individuo ridiculizó la idea de que las cosas humanas sucedan por voluntad divina: el azar, decía, no debería ser un concepto tan difícil de entender para los creyentes, si se puede demostrar con una moneda. Yo me sentía cada vez más humillado, pero era incapaz de articular palabra. Horacio vio claramente lo que me sucedía y, con sus ojos fijos en los míos y una sonrisa dulce y comprensiva que jamás olvidaré, me dijo: “Querido Nuncio, de todas las tentaciones a la que nos somete el Diablo, la peor es hacernos creer que todo sucede por casualidad”.
Aunque nunca se lo dije por no estropear nuestras divertidas discusiones teológicas, después de aquel día me convencí de la fe de Horacio Pimentel.
Aunque nunca se lo dije por no estropear nuestras divertidas discusiones teológicas, después de aquel día me convencí de la fe de Horacio Pimentel.
viernes 15 de enero de 2010
Rueda
En algunas ocasiones he aprovechado este espacio en blanco para relatar algún sueño. Hoy podría ser otra de esas veces. Explicaría que el destino, en forma de visita inesperada, no quiso darme la oportunidad de despedirme el día que se marchaba y que las palabras que había ensayado tantas veces en mi cabeza fueron silenciadas y, desde la distancia, sólo pude hacerle una señal con la mano. Ella sonrió. Y se fue.
El otro día volvió en un sueño en el que no supe dejar de ser yo ni un instante, pero fue un regalo volver a verla.
Ahora, mientras escucho "Searching for the Past" de Secret Garden me pregunto, tal y como ya he hecho otras veces, si el sueño fue real aunque fuera sueño. Esta vez creo haber encontrado una respuesta y, si bien es sospechosamente oportuna para mí, no dejo de encontrarle cierto sentido.
Tiene que ver con la noción de presente.
Asemeja Valery -en sus cuadernos- el presente a una rueda que gira sobre una superficie; el punto de contacto de la rueda y de la superficie es este presente. No es un punto, dice, sino una pequeña superficie.
Durante unos momentos, su visita en el sueño ocupó esa superficie.
Y si en algún momento fue presente, ¿como podría no haber sido real?
El otro día volvió en un sueño en el que no supe dejar de ser yo ni un instante, pero fue un regalo volver a verla.
Ahora, mientras escucho "Searching for the Past" de Secret Garden me pregunto, tal y como ya he hecho otras veces, si el sueño fue real aunque fuera sueño. Esta vez creo haber encontrado una respuesta y, si bien es sospechosamente oportuna para mí, no dejo de encontrarle cierto sentido.
Tiene que ver con la noción de presente.
Asemeja Valery -en sus cuadernos- el presente a una rueda que gira sobre una superficie; el punto de contacto de la rueda y de la superficie es este presente. No es un punto, dice, sino una pequeña superficie.
Durante unos momentos, su visita en el sueño ocupó esa superficie.
Y si en algún momento fue presente, ¿como podría no haber sido real?
Etiquetas:
Por si hay alguien ahí,
Recuerdos
viernes 8 de enero de 2010
Ausencia y rimas
Primero de todo, querría pediros disculpas por esta larga ausencia y explicaros brevemente el motivo que me ha tenido apartado del blog.
Recordaréis que, hace semanas, os hablé de mis descubrimientos respecto al "efecto rebote". Para resumir, formulé la hipótesis que si el efecto rebote provoca un aumento de peso proporcional al peso previo perdido, podía utilizarse inteligentemente para obtener un descenso de peso proporcional a un previo peso ganado. Como el triunfo sólo cae del lado de los audaces, y dado que no obtuve subvenciones estatales para llevar a cabo el estudio, decidí probar conmigo mismo. Dicho y hecho, y gracias a una estricta dieta a base de cerdo y derivados, conseguí aumentar 25 kilos. La realidad golpeó con dureza a mi teoría y el efecto rebote inverso (nombre que yo había otorgado a mi descubrimiento) demostró ser simplemente una bella y utópica idea. Lo cierto es que no sólo no reduje el peso, sino que gané diez kilos extra que se sumaron los veinticinco.
Este tropiezo no mermó mi espíritu investigador, ni mi curiosidad infinita y, en el camino que emprendí para luchar contra mi sobrepeso, dí por casualidad con el balón intragástrico. La solución no está al alcance de todos los bolsillos y me propuse dedicar mis esfuerzos investigativos a encontrar una alternativa más asequible para todo el mundo. No tardé en dar con la solución y decidí, nuevamente, probarla yo mismo. No sin cierta dificultad conseguí tragarme una pelota de tenis (aunque lo verdaderamente difícil fue evacuarla). Debo confesar que esta prueba tampoco ha resultado exitosa. A pesar de ello, no me doy por vencido y seguiré investigando. Lo importante es que ya estoy recuperado y volveré a mi ritmo habitual de publicación.
Os seguiré manteniendo informados de mis avances.
***
Llevo tiempo comprobando que la poesía moderna ha decidido renegar de la rima en general y de la consonante en particular. Reconozco que, en muchos casos, una rima consonante mal escogida puede arruinar un bello poema, pero no siempre es ese el caso. Me he decidido crear una sección donde recuperaré los mejores ejemplos de versos en rima consonante y los comentaré brevemente, con el ánimo de reivindicar ese modelo de poesía y, quien sabe si animar a los jóvenes poetas a que la recuperen para sus nuevas creaciones. Soy un firme creyente en la idea que siempre se puede aprender de los clásicos.
Ahí va el fragmento de hoy.
Quizá sea este un ejemplo paradigmático tanto por su belleza como por el genial uso de la rima. Note el lector que los versos 1 y 3 riman en asonante, mientras que son los 2 y 4, los que optan por la elegancia de la rima consonante. Musicalidad inigualable. ¿No estáis de acuerdo?
Recordaréis que, hace semanas, os hablé de mis descubrimientos respecto al "efecto rebote". Para resumir, formulé la hipótesis que si el efecto rebote provoca un aumento de peso proporcional al peso previo perdido, podía utilizarse inteligentemente para obtener un descenso de peso proporcional a un previo peso ganado. Como el triunfo sólo cae del lado de los audaces, y dado que no obtuve subvenciones estatales para llevar a cabo el estudio, decidí probar conmigo mismo. Dicho y hecho, y gracias a una estricta dieta a base de cerdo y derivados, conseguí aumentar 25 kilos. La realidad golpeó con dureza a mi teoría y el efecto rebote inverso (nombre que yo había otorgado a mi descubrimiento) demostró ser simplemente una bella y utópica idea. Lo cierto es que no sólo no reduje el peso, sino que gané diez kilos extra que se sumaron los veinticinco.
Este tropiezo no mermó mi espíritu investigador, ni mi curiosidad infinita y, en el camino que emprendí para luchar contra mi sobrepeso, dí por casualidad con el balón intragástrico. La solución no está al alcance de todos los bolsillos y me propuse dedicar mis esfuerzos investigativos a encontrar una alternativa más asequible para todo el mundo. No tardé en dar con la solución y decidí, nuevamente, probarla yo mismo. No sin cierta dificultad conseguí tragarme una pelota de tenis (aunque lo verdaderamente difícil fue evacuarla). Debo confesar que esta prueba tampoco ha resultado exitosa. A pesar de ello, no me doy por vencido y seguiré investigando. Lo importante es que ya estoy recuperado y volveré a mi ritmo habitual de publicación.
Os seguiré manteniendo informados de mis avances.
***
Llevo tiempo comprobando que la poesía moderna ha decidido renegar de la rima en general y de la consonante en particular. Reconozco que, en muchos casos, una rima consonante mal escogida puede arruinar un bello poema, pero no siempre es ese el caso. Me he decidido crear una sección donde recuperaré los mejores ejemplos de versos en rima consonante y los comentaré brevemente, con el ánimo de reivindicar ese modelo de poesía y, quien sabe si animar a los jóvenes poetas a que la recuperen para sus nuevas creaciones. Soy un firme creyente en la idea que siempre se puede aprender de los clásicos.
Ahí va el fragmento de hoy.
"Saca el güisqui Cheli para el personal
y vamo' a hacer un guateque.
llévate el cassette pa' poder bailar
como en una discoteque"
Quizá sea este un ejemplo paradigmático tanto por su belleza como por el genial uso de la rima. Note el lector que los versos 1 y 3 riman en asonante, mientras que son los 2 y 4, los que optan por la elegancia de la rima consonante. Musicalidad inigualable. ¿No estáis de acuerdo?
martes 15 de diciembre de 2009
Spam
No paran de llegarme correos electrónicos en multitud de idiomas (y desde los lugares más recónditos del mundo) ofreciéndome viagra y tratamientos milagrosos para el alargamiento del pene.
Y no puedo dejar de preguntarme cómo se habrán enterado.
Y no puedo dejar de preguntarme cómo se habrán enterado.
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