Recordaréis que, hace semanas, os hablé de mis descubrimientos respecto al "efecto rebote". Para resumir, formulé la hipótesis que si el efecto rebote provoca un aumento de peso proporcional al peso previo perdido, podía utilizarse inteligentemente para obtener un descenso de peso proporcional a un previo peso ganado. Como el triunfo sólo cae del lado de los audaces, y dado que no obtuve subvenciones estatales para llevar a cabo el estudio, decidí probar conmigo mismo. Dicho y hecho, y gracias a una estricta dieta a base de cerdo y derivados, conseguí aumentar 25 kilos. La realidad golpeó con dureza a mi teoría y el efecto rebote inverso (nombre que yo había otorgado a mi descubrimiento) demostró ser simplemente una bella y utópica idea. Lo cierto es que no sólo no reduje el peso, sino que gané diez kilos extra que se sumaron los veinticinco.
Este tropiezo no mermó mi espíritu investigador, ni mi curiosidad infinita y, en el camino que emprendí para luchar contra mi sobrepeso, dí por casualidad con el balón intragástrico. La solución no está al alcance de todos los bolsillos y me propuse dedicar mis esfuerzos investigativos a encontrar una alternativa más asequible para todo el mundo. No tardé en dar con la solución y decidí, nuevamente, probarla yo mismo. No sin cierta dificultad conseguí tragarme una pelota de tenis (aunque lo verdaderamente difícil fue evacuarla). Debo confesar que esta prueba tampoco ha resultado exitosa. A pesar de ello, no me doy por vencido y seguiré investigando. Lo importante es que ya estoy recuperado y volveré a mi ritmo habitual de publicación.
Os seguiré manteniendo informados de mis avances.
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Llevo tiempo comprobando que la poesía moderna ha decidido renegar de la rima en general y de la consonante en particular. Reconozco que, en muchos casos, una rima consonante mal escogida puede arruinar un bello poema, pero no siempre es ese el caso. Me he decidido crear una sección donde recuperaré los mejores ejemplos de versos en rima consonante y los comentaré brevemente, con el ánimo de reivindicar ese modelo de poesía y, quien sabe si animar a los jóvenes poetas a que la recuperen para sus nuevas creaciones. Soy un firme creyente en la idea que siempre se puede aprender de los clásicos.
Ahí va el fragmento de hoy.
"Saca el güisqui Cheli para el personal
y vamo' a hacer un guateque.
llévate el cassette pa' poder bailar
como en una discoteque"
Quizá sea este un ejemplo paradigmático tanto por su belleza como por el genial uso de la rima. Note el lector que los versos 1 y 3 riman en asonante, mientras que son los 2 y 4, los que optan por la elegancia de la rima consonante. Musicalidad inigualable. ¿No estáis de acuerdo?
Jaja, qué bonico eres. Me has hecho sonreír. Un beso muy de 25 kilos o así!
ResponderSuprimirTengo otra consonante que no desmerece:
ResponderSuprimirUna vieja y un viejo
Van p'Albacete, van p'Albacete
Y en mitad del camino...
(rímalo tú, que a mí me da la risa)
Un abrazo. Sin consonantes.
¿ Qué ...? ¿ Estás con la ironía y el humor subidos de tono ?...;
ResponderSuprimirEres único provocándome la risa. Un post inigualable, de Mortadelo y Filemón.
Dejo de escribir para reír tranquila, ¡ Ay, madre !
Lo de la pelota de tenis no es mala idea..espero que no sea cierta!! jajajaja
ResponderSuprimirPor cierto!! Una rima alucinante!! Pero esta me gusta más!!
En el ojete del culo
tengo un piojo,
y cada vez que me peo
se le salta un ojo
Jajajajaja
Un besitoo!!!
Rocío